El punto de vista de Isabella
La ceremonia es pequeña. Más pequeño que cualquier cosa que la corte de Shadowfang o Lucian haya albergado, y exactamente el tamaño que necesita ser.
Elara me ayuda a vestirme, las manos más firmes ahora de lo que han estado desde la fortaleza, tarareando algo bajo su aliento que medio recuerdo de la infancia.
"Estás radiante", dice ella. "No lo digo a la ligera".
"Estoy aterrorizada", admito.
"Buen terror", dice ella. "El tipo que significa que es real".
Afuera, e