Punto de vista de Seraphine
Apenas había cruzado la mitad de la puerta principal cuando Dani levantó la vista del sofá y entrecerró los ojos con desconfianza.
—Oh no.
Me detuve en seco.
—¿Qué?
—Has estado llorando.
Mis cejas se alzaron.
—No es verdad.
—Absolutamente sí.
Suspiré y cerré la puerta de una patada detrás de mí. Dani señaló dramáticamente mi cara como si estuviera presentando pruebas en un juicio por asesinato.
—Kevin. Mírala.
Kevin levantó la vista del periódico que tenía en el