Punto de Vista de Seraphine
Mi corazón golpeaba contra mis costillas mientras irrumpía por la puerta del Aula Tres, el sonido resonando por el pasillo como un disparo. El salón estaba vacío. Completamente vacío.
Los pupitres estaban ligeramente desplazados, las sillas empujadas hacia atrás en ángulos extraños, como si los niños se hubieran levantado con prisa. Un dibujo a medio terminar de lo que parecía un dragón azul brillante estaba en la pizarra, y el marcador había quedado destapado en la