Sera.
Respiré profundo. Antes de borrar el correo lo leí dos veces más. Necesitaba impregnarme de sus notas.
En definitiva haría cualquier cosa para proteger al hombre que amaba y sobre todo a la comadreja. Giré la cabeza hacia donde estaba. La niña de la cual había hablado era muy bella. Ahora comprendía porque su atención. Me recordó mucho a mi yo de la infancia. Aunque diferente. Su cabello negro liso le caía por debajo de la cintura. Un fleco completo que disminuía su rostro y frente. Era