Quédate.
No entendía que estaba pasando. Ni Logan y mucho menos Breyden quisieron darme una respuesta. Estaba cansada de las dudas, de las mentiras. Breyden se fue en cuanto tuvo la oportunidad, ni siquiera se despidió de su madre. Mientras tanto trataba de evadir las miradas bochornosas que la morena me hacía. Era más que obvio, no me había visto por la mañana al despertar.
Suspiré cansada, tomé un libro de mi maleta y me dispuse a leerlo a un lado de la sala. Mi amiga salió con mi pequeño a p