— Ya podemos irnos Adel—Fijó su vista en mi plato.
—Supongo que eres vegetariana porque no comiste casi nada. Debiste habérmelo dicho antes— hizo un gesto con las manos. Obviamente noté el sarcasmo.
—Vámonos—tomamos nuestras mi y salimos de su casa. Frente a nosotras de encontraba una camioneta negra. De diferente modelo al que había ido por mí ayer.
—Algunos estudiantes me miraban con el ceño fruncido, me sentí pequeña he intimidada.
— Te observan porque eres hermosa y nunca lo habían notado—