Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn golpe tras otro, el cuerpo del sujeto que estaba atado a una silla era golpeado una y otra vez por el puño del mismo Demian. De la boca del enemigo chorros de sangre brotaban sin parar, mientras que uno de sus ojos se mantenía cerrado. Cabizbajo y con más ganas de morir que vivir el tipo estaba a punto de quedar inconsciente.
—Puedo hacer esto todo el día, yo no tengo problema alguno —Refuta Demian quitándose el puño de metal par







