La mano de Allison se detuvo a medio camino hacia su boca. La primera persona en la que pensó fue Ezra.
Cuando acababa de ser puesta en aislamiento, Jareth le había dado un radiotransmisor. Ezra había llorado varias veces al otro lado del aparato, suplicándole a Allison que salvara a su padre.
Quizá Jareth temía que aquello afectara emocionalmente a Allison, porque después de eso cortó todo contacto entre ellas.
Ahora que el señor Gerado ya no tenía salvación, una oleada de emociones inundó el