Allison le pidió a una enfermera cercana un traje de protección y un par de guantes médicos.
Como doctora, siempre ponía su propia protección en primer lugar. Por lo que había escuchado durante la llamada, el señor Gerado llevaba horas con una fiebre muy alta, mientras que su asistente ya estaba inconsciente.
Solo eso bastaba para hacerle sospechar que se trataba de una enfermedad infecciosa.
Sherrie extendió un brazo para bloquearle el paso. —¿Quién te crees para entrar así como así? ¿Y por qu