Nigel y Sherrie quedaron completamente atónitos. No sabían si enfadarse o morirse de vergüenza.
Nigel fue el primero en reaccionar. Miró fijamente al joven y le preguntó, —¿Qué clase de tonterías estás diciendo?
El joven lo miró y preguntó, —Entonces, ¿no eres virgen?
Nigel se quedó sin palabras ante aquella pregunta y la expresión tan seria del joven.
El joven volvió su atención hacia Sherrie, claramente intrigado. —Tu caso es bastante inusual.
Luego continuó, —Lo más probable es que hayas con