Allison finalmente giró la cabeza para mirar, la curiosidad tirando de ella. Era una pulsera de cuentas de preocupación.
Jareth estaba usando la pulsera que su padre le había dado para burlarse de los peces.
—La pulsera no puede mojarse…— Allison se apresuró a acercarse y trató de tomarla. —Devuélvemela…—
Pero los brazos de Jareth eran largos. Tuvo que subirse a la barandilla solo para alcanzarla. Él siguió jugando con ella, balanceando la pulsera como si estuviera entreteniendo a un gato.
—¿No