Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio parece hacerse eterno, mi esposo aprieta mi mano con delicadeza y yo intento calmar mis nervios para no afectar a mi hijo… —Hable por favor— Le pido en lo que es casi una suplica y él asiente.
—Supongo que has descubierto que tu abuelo y yo fuimos socios ¿no? — Me pregunta.
—Si, me sorprendió mucho— Respondo con toda honestidad.
—No me extraña, cuando toda relación termino con







