La noche estaba fría y silenciosa, a excepción de la tensión que se podía sentir en el aire. La mirada de Patrick estaba fija en Erika, como si quisiera perforarla con sus ojos. El corazón de Erika latía con fuerza mientras intentaba procesar cómo manejar la situación.
- No puedo creer que me estés hablando de esa manera, Patrick. - dijo Erika mirándolo a los ojos con indignación.
- ¿Y cómo esperas que te trate? - dijo Patrick enardecido. - ¿Cómo eres capaz de hacer esto y después ir y llorar p