La planificación de la boda comenzó en serio al mes siguiente, y Elara descubrió rápidamente que Kexo Valdran, dado un proyecto que merecía toda su atención, lo abordaba con la misma minuciosidad exigente que aportaba a una adquisición corporativa.
—No necesito nada extravagante —dijo ella, quizá por tercera vez, repasando las propuestas de local que la organizadora de eventos de Kexo había reunido, cada una más grandiosa que la anterior, cada una acompañada de un presupuesto que hizo que Priya