Nicole se quedó atónita y se preguntó por qué Aida Webber quería verla.
Dado que Aida era su futura cuñada, Nicole no podía hacerse la orgullosa.
“Pasa, por favor”.
Ella sonrió y observó entrar a Aida. Aida era amable y bonita, con una sonrisa que hacía que la gente quisiera acercarse a ella, como una brisa de primavera.
“Aida, viniste a buscar a mi hermano mayor, ¿verdad?”.
Ella sonrió. “Quedé en almorzar con él más tarde, pero quería verte primero”.
Nicole levantó las cejas y miró a Loga