Todos estaban demasiado asustados para averiguar si era de verdad o no. Este no era el momento para bromear.
Abrieron la puerta del coche y salieron corriendo.
Afortunadamente, por comodidad, Nicole y Julie llevaban zapatos planos.
Sin embargo, Yvette era siempre la más preocupada por su imagen. Aunque pisara barro, tenía que hacerlo con tacones altos.
No era muy conveniente cuando corría.
Ian trató de jalar a Nicole, pero ésta miraba a Julie, cuyas piernas se habían entumecido.
El rostro