Nicole frunció los labios y no dijo mucho.
El hombre estaba dudando. Su rostro se puso pálido.
"¿Qué? ¿Por qué conduces un coche tan caro? ¿No es esto un intento deliberado de estafar a la gente? Señorita, ya que tu coche es tan caro, debes ser rica. ¿Todavía necesitas las tarifas de reparación?”.
Al escuchar esto, Nicole frunció el ceño y miró al hombre frente a él con indiferencia.
“¿Y qué si soy rica? ¿Parezco una tonta para que se aprovechen de mí?”.
Su voz era fría sin una pizca de cal