Los labios de Sean estaban apretados en una línea recta. Su aliento era frío, y su voz era extremadamente grave. “Yvette, aunque quieras hacer un berrinche, debes conocer tus límites”.
Sean bajó la voz y la miró fijamente con una mirada sombría.
“Algunas cosas ya pasaron y no se pueden deshacer, así que ¿por qué insistes en quedarte en el pasado? Hice todo lo que pude por ti, así que ¿por qué no puedes ser un poco más comprensiva?”.
Yvette hizo una mueca. Su sonrisa era extremadamente despect