Nicole salió del trabajo y miró al hombre parado frente a un Cayenne negro de bajo perfil en la planta baja.
Sus ojos se iluminaron y se acercó rápidamente con una sonrisa.
“¿Viniste a recogerme? ¿Por qué no subiste? ¿Cuánto tiempo has estado esperando?”.
Frente a ella, los ojos de Clayton se curvaron con una ligera sonrisa. Le extendió la mano y Nicole colocó la suya encima.
Él la apretó ligeramente, y ésta fue arrastrada a sus brazos.
Los dos se abrazaron en silencio. Nicole olió la cálid