Clayton dejó escapar una ligera risa. “Es de día en Libertad, así que estoy despierto”.
Nicole se dio una palmada en la cabeza. Tenía tanto sueño que se había olvidado de la diferencia horaria.
“Después de dormir tanto tiempo, deberías tener hambre, ¿no? Ve a comer algo”.
Clayton la persuadió pacientemente. Ella frunció los labios y sintió una sensación de dependencia en su corazón.
“¿Cuándo terminarás con las cosas por allá?”.
Él se mostró impotente.
“¡Tú deberías saberlo! ¿Acaso no me ec