Nicole estaba a punto de decir algo, pero Logan ya la había acompañado a la salida.
No le quedaba de otra que irse. Si no, vendría más gente aquí.
Luca ya había atrapado al reportero como a un pollo y lo había golpeado con todas sus fuerzas. Un puñetazo fue suficiente para dejarlo inconsciente.
Cuando llegaron al coche, Logan sacó el botiquín y ayudó a desinfectar la herida de Nicole.
“Presidenta, terminaré pronto”.
Ella frunció el ceño. “Vigila bien a esa persona. Que no se escape”.
Logan