Ava DeCostello
New York
Ary y yo, estuvimos platicando un poco, ella no se animaba aún del todo, a contarme lo que quería decirme. Yo decidí, pedir unos pasteles del carrito de postres que llevaban al restaurante para ofrecer a los clientes, además que mi hija tenía hambre de algo dulce y esperaba que, con eso, mientras comíamos el postre, Ary, pudiera decirme lo que estaba pasando con ella.
–Ary ¿Gustas un postre? – Le pregunté – Se ven deliciosos y tu sobrina, tiene ganas de un pastel de lim