Eryx DeCostello
New York
Ava y yo estábamos viviendo el más grande sueño que toda pareja puede vivir, estábamos recién casados y en espera de nuestro primer hijo. Mañana nos íbamos a ir a Miami de luna de miel y yo, era el hombre más feliz del mundo. Ava y yo, permanecimos acostados en la cama por un momento y después, ella se puso de pie.
–Ahorita regreso, Eryx Janssen – Se reía de mí seductoramente – Voy al tocador.
La deseaba con todas las fuerzas, era una dicha tenerla ya como mi esposa, ya