Eryx DeCostello
Londres
Ya estaba preparado hoy sería el gran día, así que pasaríamos por los Janssen, Janice y su esposo, con todo y Whisky, la limusina nos recogió a la hora en punto, ahora solo faltaba llegar a Nueva York y esperar en el altar a la mujer de mi vida
–Todo bien, hijo – Me preguntó mi padre – Lo mismo me pasó a mí, estaba muy nervioso.
Estaba muy ansioso porque ya quería ver a Ava, que viniera caminando por el pasillo, para quedar frente a frente a ella en el altar.
–No te lo