Ava Janssen
New York
–Ava, tú tranquila que yo, en este momento llamaré a ese desgraciado, maldito e infiel – Ary marcó el número de Eryx – Tiene que admitir lo que hizo, mínimo que tenga la hombría de hacerlo, no puedo creer ni pienso soportar que un hermano mío sea tan cobarde.
–Ary, déjalo así. Eryx es tu hermano y sé que en éste caso me guste o no, tú debes estar del lado de tu familia – Reconocí muy desanimada – No tiene caso, que además de lo que me hizo a mí, ahora salgas peleada con él