"Sí, Sean. Ella es tu hija".
Sean jadeó. Inclinó la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados, pensando en lo difícil que debió de ser para Reese criar a un niño desde que se fue de Rose Hills. Recordó que ella le dijo que le costó conseguir un trabajo fijo y que por eso se dedicó a las sesiones privadas. Según ella, el sueldo era bueno, pero los beneficios no. Tenía que pagar el seguro y otras cotizaciones obligatorias por sí misma.
Sean se esforzó para levantarse, empujando con sus brazos y