Sean se sentía furioso más allá de las palabras. ¡Detrás de la dulce cara de Brooklyn había un monstruo!
Reese era su amiga. A él no le importaba el hecho de que no fuera rica y que no usara ropa de marca. ¿Qué derecho tenía Brooklyn de menospreciarla?
En el pasado, cuando Reese empezó a rechazar sus invitaciones de salir con él y Brooklyn, lo hacía con la excusa de que no quería interrumpir sus citas. Cuando eso no fue suficiente, Reese dijo que no se sentía cómoda saliendo con él porque n