Karise se sorprendió al ver que la Casa de Batidos estaba reservada para su reunión. No sentía que fuera necesario. El local era lo suficientemente grande para acoger a sus invitados y a los clientes que acudieran sin reserva. A Karise le pareció exagerado. Sin embargo, también apreciaba la privacidad.
Karise notó cambios en la decoración, pero, por otra parte, también notó una pancarta colosal felicitándola por su ascenso.
La Casa de Batidos tenía un ambiente hogareño. Había largos sofás