El ambiente en la habitación se volvió cada vez más opresivo y asfixiante. Vincent apretó los puños con fuerza, deseando responder a esas palabras, pero ninguna salió de su boca. Todo lo que Darian había dicho era una amarga verdad que no podía negarse. Durante años había aprovechado el gran nombre de los Vane para sus propios intereses, y eso era un secreto a voces que todos conocían. Solo que hasta ahora nadie se había atrevido a decírselo directamente a la cara como acababa de hacer Darian.