Mikhail miró a su esposa roncar y pensó que quizás debió de haber esperado al día siguiente para hacer el viaje de luna de miel. Había estado loco por hacerle el amor en el aire y no pensó que ella estaría agotada y se dormiría inmediatamente después. Quizás el error estaba en el destino escogido: Grecia porque el vuelo era lo bastante corto por lo que no le dio a ella mucho tiempo para dormir. Acababan de aterrizar en Atenas y él debía despertarla.
Jelena protestó y se arrebujó más en la manta