Capítulo setenta y tres. La lujuria está en el aire.
"Narra Chloe*
Nos subimos al avión privado que Maxen ha rentado y suspiro de alivio al dejar atrás tanta historia dolorosa.
Nunca antes he estado en uno de estos y todo me resulta novedoso. El maldito de Sergi ha salido de mi mente y siento que al menos estoy teniendo un respiro.
—¡¿Aquí voy yo, mamá?! —señala Albert el primer asiento de los cuatro.
—¡Sí, tesoro. Ahí vas tú! —señalo —. Enseguida te pongo el cinturón de seguridad. ¡Siéntate!
—