Capítulo setenta. Aunque te cases con él tu vida será mía.
He salido a tomar aire. A aclarar mi mente y pensar en todo y en nada.
Los minutos a su lado son eternos y me encanta estar con él, esta nueva etapa de mi vida es beligerante pero la adoro, me hace sentir viva otra vez. N una en todo. Hace mucho no sentía esta constante adrenalina.
Cuando siento su abrazo, sonrió feliz de entender que al menos hay una persona en mi vida que me quiere, sin segundas intenciones.
Cambiaría tantas cosas pe