Capítulo cuarenta y seis. No estoy dispuesto a perderla.
"Narra Maxen"
El corazón se me estremeció dentro del pecho y los ojos se me humedecieron, pero antes de que pudiera pararme a pensar en ello, sumergí una mano en su cabello y la beso con una pasión explosiva que consigo hacerla olvidar hasta su nombre.
Le acaricio los pechos, mis dedos juegan con sus pezones y un río de fuego recorre el centro de mi cuerpo, logrando que me duela la entrepierna.
Ella alza las caderas para aproximarse aún