Capítulo veintiuno. ¡Qué empiece el juego!
"Narra Chloe"
El beso acaba tan rápido como empezó. El muy maldito me suelta cuando estoy jadeando con desesperación y me reclama por las caderas hasta que siento su excitacion contra el bajo de mi vientre. Cada terminación nerviosa de mi cuerpo se inflama a pinto de explotar de emoción. Es el efecto que él tiene en mi, es la forma tan arrasadora que tiene de demostrar su punto cuando los dos sabemos que eso está hecho antes de proponerlo.
Soy suya,