—Di el lugar real. No “algún lugar que nunca en realidad consideré”. Dime exactamente dónde.
Bianca lo dijo con delicadeza por videollamada, observando el rostro de su hija con cuidado, reconociendo el titubeo específico de alguien preparándose para una desaprobación que todavía no había llegado en realidad.
Zoe exhaló despacio. —Una ciudad pequeña casi a ocho horas de aquí. El programa de Theo es genuinamente uno de los mejores del país para lo que quiere hacer, pero no está para nada cerca d