Capítulo 6: Inesperado amanecer.
A la mañana siguiente, en la habitación de Derek...
—¡Oh por Dios, Derek! —se despierta precipitadamente Leah y se toca, cayendo en cuenta que durmió en la cama de Derek.
—¿Qué ocurre? —musita Derek entre dormido.
—Dormimos juntos.
—¿Qué cosa? —se levanta precipitadamente Derek.
—Seguro fue el cansancio que nos venció, amanecí con la misma ropa puesta—insinúa Leah sin malicia y Derek lo toma a mal.
—¿Por quién me tomas Leah, jamás haría nada que te lastimará?
—Tranquilo Derek sólo me asusté, fu