Capítulo 24: La esposa virgen del mafioso.
La tranquilidad se apodera, del diminuto cuerpo de la hermosa Inmaculada, ayer había dormido como nunca al lado de Sofía, a quien considera como una segunda madre. Sale de la habitación junto con la serenidad que la acompaña. Se tropieza con Ángel en el pasillo y éste la saluda velozmente:
—Buen día, te ves radiante—manifiesta Ángel, ella bosqueja una leve sonrisa y le dice:
—¿Vas a la empresa, estás muy bien vestido? —Ángel toma sus palabras como un cumplido y siente, como un leve hormigueo in