Capitulo 17: Pedidos cumplidos.
—¿Una llave?, ¿por qué me das esto? —preguntó Yurina Beforth confundida.
—Ven.
El joven Rey tomó de la mano enguantada de su concubina la llave y se acercó a la pared de la izquierda, donde había una muy angosta puerta a penas par el paso de una persona, y que parecía más la de una bodega.
Eso pensó Yurina… Hasta que Landel usó la llave de plata y abrió la puerta, mostrando un pequeño espacio como un armario sin terminar, él ingresó y volvió a ver hacia ella.
—Ven, no te quedes ahí.
Yurina