CAPÍTULO 95: UN RAYO DE ESPERANZA
Cuando estoy al lado de Maxwell es como si todo lo demás se detuviese. Mientras tengo su mano sujetada con la mía, no me importa si su abuelo está montando un escándalo allá afuera. No permitiré que le haga daño.
—¡Yo tengo derecho a llevármelo! ¡Es mi nieto! —escucho que grita.
Suspiro con pesadez, por mucho que quiera quedarme a su lado, tengo que salir y enfrentarlo. Kendra se queda en la habitación solo por si acaso.
Afuera todo es un caos. Hay dos guardias