CAPÍTULO 88: FELICIDAD DOLOROSA
Llevo todo el día bajo las sábanas y sin ánimos de levantarme. Hay días peores que otros, pero este, sin dudas es el peor en mucho tiempo. Los días transcurren tan lentos como una tortura, no soy capaz de sacar de mi mente a Maxwell. A pesar de que he tratado de mantener mi mente ocupada en la empresa o en Sofía; ayudando a mi madre con la fortuna del abuelo; nada de eso es capaz de hacerme olvidarlo.
Sofía inició las clases otra vez, así que al menos durante la