CAPÍTULO 53: EMBOSCADA
Maxwell
Hannah Carpenter es la mujer de mi vida y de eso no tengo ninguna duda. Ella niega y reniega y se esfuerza demasiado en hacerme creer que me odia, pero yo sé muy bien que no es así. Sé que Hannah sigue muriéndose por mí, su cuerpo me lo dice, su respiración agitada y sus mejillas coloradas por la 3xcitación que le provoca mi cercanía.
En este lugar encerrado y estrecho ella es toda mía. Nuestros labios están a punto de rozarse, ella quiere sucumbir a mi beso, a mi