CAPÍTULO 50: UNA INVITACIÓN QUE NO PUEDO RECHAZAR
No debí decirle esas cosas a Maxwell, pero estaba tan asustada y nerviosa que no pude evitarlo. Temí que supiese la verdad sobre Sofía, sobre nuestra hija. Servicios sociales habló conmigo al día siguiente de lo que ocurrió y entonces supe que Maxwell había mentido para salvarme el pellejo. Fui irresponsable al dejarla al cuidado de alguien más, es verdad. Pero mi madre y mi abuelo también me necesitaban.
Ya han pasado varios días de ese horribl