CAPÍTULO 12: ME VOY PARA SIEMPRE
Las palabras de Maxwell rondan mi cabeza toda la maldit4 noche. Apenas y puedo conciliar el sueño, pero mi decisión es irreversible. No pienso quedarme ni un minuto más en esta casa.
Empiezo a armar mis maletas con la salida del sol. Una a una, guardo las prendas que me pertenecen. Cualquier otra cosa que él me haya regalado o se haya comprado con su dinero, no la quiero. Sé que es mi orgullo hablando por mí, pero me niego a llevarme ni una sola de las cosas que