4. Pasión desbordada
Presente.
...
Definitivamente éste hombre no era como me lo había imaginado. Aunque decidimos no revelar nuestras identidades, no hacía falta. Él lograba hacerme sentir cómoda y agusto a su lado. En primer lugar me dió un pequeño recorrido en su camioneta por las calles. Me dejó apreciar la belleza de Grecia durante la tarde, mientras el sol caía poco a poco, iluminando todo de un tono naranja.
Era un poco gracioso como la persona se nos quedaban viendo, supongo que era curioso mirar a una pare