Capítulo sesenta y tres: La horma de tu zapato
"Narra Harry Mascherano"
—¡¿Se lo dijiste en el peor momento, egoísta de porquería?!
La patada se queda en un intento cuando me toma por el tobillo y me devuelve el golpe en el abdomen.
—¡Yo no le dije nada, idiota! —replica.
Apuesto a que la herida de bala se me ha abierto, pero aún así ataco sus costillas con ímpetu.
—¡Bueno, paren ya! —Mauro me toma por la espalda mientras Milo hace lo mismo con Lion al entrar—. Ariana está en tu penthouse se