Elsa se miró en el espejo por un rato. Su mirada se posó en la cicatriz de quemadura de su pierna izquierda. Los recuerdos de esa noche pasaron por su mente y suspiró. ¿Acaso nunca iba a olvidar aquella noche?
Llevaba un vestido corto amarillo de tirantes finos que se ajustaba perfectamente a su cuerpo.
Su teléfono vibró y lo revisó. Era un mensaje de Lucas.
HOLA... NO CREO QUE PUEDA IR A LA FOGATA... LO SIENTO MUCHO.
¿Qué? ¿Qué sentido tenía ir, entonces?
Tiró su teléfono sobre la cama y se se