Sophia cuelga la llamada con Santiago inmediatamente, ella se sienta en el borde de la cama rogando a Dios que sus palabras no hayan sido un aliciente para Santiago.
Pero eso fueron justo para él, un aliciente, una esperanza de poder estar al lado de la mujer que amaba.
Santiago tenía todo preparado para volver a España, pero después de hablar con Sophia sus planes cambiaron totalmente.
Mientras tanto, Gerónimo llegaba a la casa con las palabras de Sophia aún en su mente, entra al estudio y se