PUNTO DE VISTA DE VICTOR
Intenté relajarme en el asiento trasero, pero todo lo que podía recordar era lo que había pasado en la villa. Ada conducía el coche y no había dicho una palabra desde que salimos de la villa.
Le di una patada en el asiento varias veces y la escuché gruñir. Ella aplicó los frenos, respirando con dificultad.
"¿Sabías cuánto me humillaste ahí fuera?" Pregunté. "Nunca me había pasado eso en mi vida. Tuve que comer mis palabras en presencia de esa desagradable Zara y tuve qu