Mundo ficciónIniciar sesiónPov Elena
¡Estúpida alarma! De mala gana la apagué, no quería levantarme, está era una tortura de por vida. Mi chaparrita aún dormía, sonreí al ver lo linda y adorable que se veía, me acerque lentamente a ella y besé delicadamente su frente para no despertarla. Con cuidado me coloque mis pantuflas y camine como la pantera rosa hacía la puerta, la abrí, la cerré y juro que me







