Mundo ficciónIniciar sesiónAunque la doctora Duran había hecho maravillas y recuperé tanto mi sensibilidad como mi movilidad, aún era una tarea complicada moverme como antes y dependía de un bastón. ―Apenas llevo un par de días levantándome de esa silla. No quería hacerlo oficial hasta que tuviera a mis hijos conmigo y a Layla a salvo.
―Querías mantener un bajo perfil… Muy inteligente ―dijo Mina orgullosa.







